Me da la impresión que la vida se puede dividir en diferentes cuentas regresivas, para diferentes propósitos, para diferentes objetivos, pero de alguna u otra forma, siempre tenemos algún “dead line” que cumplir, algún ciclo que cerrar, para que otro se abra, para que otro ciclo comience, para hacer recuentos, hacer balances de lo aprendido y de lo que queremos mejorar.
Hoy – simbólica y arbitrariamente hoy – comenzamos otra cuenta regresiva en la familia Fuenzalida García, la familia “Fuga”.
Hace casi dos años nos vinimos a emprender una aventura en California. Entusiastas, alegres, ilusionados, emocionados llegamos a las “tierras del tío Sam” a vivir algo nuevo. Muchos me han dicho que esta etapa es como un paréntesis en mi vida, sin embargo, no lo siento así. Un paréntesis sería algo fuera de mi, fuera de mi cotidianidad, de mi realidad, y lo que hemos vivido desde Junio de 2010 no ha sido un paréntesis, sino una GRAN experiencia, muy REAL y satisfactoria, que llega a su fin.
En estos casi 24 meses nos hemos enfrentado a cosas que nunca pensamos que sucedería, a situaciones que antes de nuestra llegada eran inimaginables, y hoy conforman parte de nuestro baúl de los recuerdos.
Vivir en un país diferente nos enfrentó a momentos y situaciones maravillosas. Por un lado, la pareja – mi Seba – se transforma en la única familia, amigo, compañero existente. No hay hermanas, padres, primas, amigas de toda la vida que te conozcan y entiendan; de alguna u otra forma, tu pareja lo es todo: familia, amigo, primo, padre, hermano, pareja… Poco a poco se comienzan a crear nuevos lazos, nuevos amigos, una especie de nueva familia, en una situación diferente.
Dentro de esa nueva vida que se construye comienza a vivirse el intercambio con otras culturas, no solo la “gringa”, sino que también las miles de nacionalidades, razas y etnias con las que uno se cruza. Esto – creo – es particularmente diverso en este lugar, dado que Berkeley es una cuna de diversidad…
“...Berkeley...manifestaciones callejeras por cuanta causa noble existe, fanáticos bien intencionados capaces de acampar por meses en una plaza pública, estudiantes decididos a tomar la universidad por Palestina o los derechos del nudista, genios distraídos que ignoran los semáforos, mendigos que en otra vida fueron suma cum laude, drogadictos buscando el paraíso y, en fin, a cuanto ciudadano virtuoso, intolerante y combatiente existe en esta ciudad de cien mil habitantes, donde casi todo está permitido, siempre que se haga con buenas maneras” - "El cuaderno de Maya" – Isabel Allende
"...Berkeley, esa ciudad sucia, radical, extravagante, con su mezcla de razas y pelajes humanos, con más genios y premios Nobel que cualquier otra en el mundo, saturada de causas nobles, intolerante a la santurronería" "El Cuaderno de Maya" – Isabel Allende
También se sienten los desajustes de esta diversidad, sentirse extraño en ciertos momentos, sentirse desadaptado y extrañar infinitamente “lo nuestro”. Las costumbres chilenas pasan a ser lo más importante, lo que más se extraña y casi lo mejor del mundo…es como que se perdiera un poco la perspectiva…
En lo personal – dado que yo me vine al rol de dueña de casa – el proceso de buscar y armar una nueva vida se me hizo un poco más intenso y difícil por momentos. Seba se incorporó a sus estudios, y ello no solo lo mantenían ocupado, sino que también le crearon instantáneamente una red de amigos, de vida social y un mundo propio.
En mi caso, tenía que creármelo, de la nada. Un desafío interesante.
Algo que ayuda mucho es la gran colonia de chilenos que viven por estos lados. Inevitablemente hay temas comunes, vivencias similares que te hacen acercarte a unos u otros – en su mayoría esposas acompañando a maridos estudiantes – e ir formando vínculos. Sin embargo, y sin despreciar en absoluto la amistad de las “colegas chilenas”, personalmente me hacía falta más. Mi intención era lograr algo más que conocer a otras chilenas, y dentro de lo posible conocer personas de otros países, con otras culturas, intereses, costumbres, e incluso tener la posibilidad de practicar mi inglés.
Para agregar más condimento a la situación, es importante buscar cosas que hacer que no requieran de demasiado presupuesto, porque luego de vivir 5 años con ingresos 100% para el bolsillo propio, se vuelve a vivir como estudiante, con un presupuesto limitado, escaso y el cual se debe administrar centavo por centavo, literalmente, para que alcance en esta ciudad hippie-cuica y cara.
Cursos varios de papelerías fue una herramienta. No conocí mucha gente, pero aprendí (y sigo aprendiendo) mucho. Me conecté nuevamente con las artes de alguna manera.
Gimnasio…lo intenté más de una vez, lo sigo intentando, pero definitivamente no es lo mío.
Salir a turistear donde fuera, buscar qué día eran los museos gratis, aprender a manejarse en una ciudad nueva, reglas del tránsito extrañas, donde las rotondas tiene disco pare o ceda el paso, donde casi no hay semáforos y la velocidad máxima es 50 kms/hr y al principio se siente que todo va en cámara lenta.
Mi búsqueda me llevó a un programa nuevo que abrió la universidad dedicado especialmente a las “Desperate Housewifes” como yo: “Creating a Fulfilling life in America” (America = Estados Unidos…aún no entiendo porqué se autodenominan como continente) Medio “perno” me sonaba, pero era gratis, me llenaba como 5 horas a la semana (hay momentos en que las horas parecen semanas) y yo era el público objetivo!
De las mejores cosas que me pasaron!
No solo conocí a tres amigas; Doro de Alemania, Lucía, española y Karen de Inglaterra, sino que además aprendí que todo lo que me sucedía, los miedos, aprensiones, felicidades, angustias, soledad, alegrías, etc. estaba estudiado y a todas les pasaba!!!! Me sentí comprendida, ¿qué mejor?!
De ese grupo surgieron otras iniciativas a las que me fui sumando y ocuparon mi tiempo de una manera productiva y entretenida.
Luego…llegó ella…mi Inés.
El terremoto más fuerte de mi vida, lo más lindo que me ha pasado, y creo sobra hablar de ella ahora…lo he hecho demasiado y no quiero aburrirlos.
Casi 2 años acá.
Dos años que creo han sacado muchas cosas buenas de mi. Mi capacidad de buscarme actividades y armarme una vida, mi capacidad de apoyar al Seba en un emprendimiento que a ratos se me hacía solitario e insostenible, pero que había un compromiso adquirido, al cual yo no podía fallar. Aprendí a sonreírle a cada día con lo que trajera a cuestas, disfrutando cada minuto, viviendo mucho más el día a día. Aprender a apreciar a mi gente de Chile, mis papás, hermanas, familia, amigos…extrañarlos más que nunca y valorar más aún lo que tengo.
Releo estas palabras antes de publicar y miro para atrás con felicidad y orgullo por lo logrado.
Hoy – como dije antes – arbitrariamente comienza mi ciclo de cierre. Me cuestan los cambios y he estado ansiosa y tensa por esta etapa que termina y la nueva que comienza. Quiero vivirla bien, quiero gozarla – y lo estoy haciendo – y quería compartir mi sentir.
Saludo a tod@s
1 comentario:
Gabri, con sus altos y bajos, momentos ultra difíciles y ultra fantasticos... que RICA experiencia!!
Aprovecha el último tiempito :-)
Aca te esperamos, besos.
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