Me
cuesta creer que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que escribí.
Miento.
No
me cuesta creer.
Más
bien lo tenía claro, simplemente no me deja de sorprender, esa es la verdad. No
deja de sorprenderme lo rápido que pasa el tiempo y no deja de sorprenderme la
cantidad de cosas que pueden pasar en “tan poco tiempo” (esto lo escribo entre
comillas porque definitivamente el tiempo es relativo)