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jueves, 27 de marzo de 2014

Nueva casa


Un año. Me reconecto.

Subidas, bajadas.

Te puedes ir a la mierda. No es tan difícil creo, pero me sabe a “lástima”, “carga”, “mediocridad” y “fome”.

 

martes, 3 de marzo de 2009

24 horas

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11 días de vacaciones.
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Mucho han dicho los expertos que recién después de la primera semana de vacaciones uno se desconecta. Me atrevo a decir que me desconecto los viernes a las 17 hrs. Más bien aprendí a desconectarme dado que al principio de mi vida laboral no me era fácil. Luego no tuve problemas.
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Hoy estoy de regreso en el “templo del trabajo”, que de templo no tiene mucho y de trabajo tampoco. Me reformulo. Hoy regresé al Banco. He esperado todo el día a mi jefe que me atienda para que hagamos el plan de trabajo de las nuevas labores que asumo. Así que a otras cosas me he dedicado, entre ellas a la vida social con mis “colegas”.
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Cada vez que preguntan cómo estuvieron las vacaciones, mi respuesta es la misma: “Increíbles, pero siempre se hacen cortas”, es como un discurso que tengo preparado así no tengo que entrar en detalles como explicar que nos peleamos el primer día, que subí como 2 kilos (puede ser más, qué horror!) o lo difícil que fue elegir los libros que comprar en Buenos Aires. Las respuestas a mi escueto comentario, sin excepción han sido de lamento recordando en voz alta lo bonitas de sus vacaciones y la desgracia de tener que volver a trabajar. Alentador para alguien que se viene reintegrando, ¿no?
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Me impresiona ver como la gente no está contenta con sus trabajos, más aún, con sus vidas. Es como que la vida se detuviera por venir a la oficina y para mi el trabajo es parte de mi vida, una parte muy importante; un tercio de las 24 escasas horas que tiene el día se van en el trabajo. Si a ello le sumo la levantada, tomar desayuno, ducha y transportarse el porcentaje queda cercano a un 50% del día…más me vale pasarlo bien en la pega si no el 50% de mi vida es un desastre! No voy a decir que me pasaría mi vida en el trabajo, pero afortunadamente me gusta lo que hago, me siento un aporte, lo paso bien. A veces un poco solitaria, pero no podía ser perfecta, ¿o si?
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En fin, a lo que iba…el descontento que veo en mucha gente. En general me pasa que noto a la gente insatisfecha, desanimada, quejándose por la vida ya sea del jefe, la pareja, la comida, del sol, la lluvia, del metro, que tal persona trabaja pésimo, que este otro es mal genio y esta otra desordenada…el punto es que nunca están satisfechos con nada. Siempre refiriéndome al general de la gente, no todos están en esa actitud. Se quejan de todo y de todos, y cuando las condiciones cambian se arma escándalo. Vivo ejemplo es cuando nos cambiaron de oficina. Todos andaban con cara de funeral maldiciendo a quien se le ocurrió hacer el cambio. Si preguntas hoy en día ¡¡¡nadie volvería al edificio anterior!!! Irónico por decir lo menos.
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Me tocó vivir el proceso “Plan Voluntario de Egresos” en el Banco, donde se entrega una serie de beneficios (económicos) a hombres y mujeres de cierta edad que deseen hacer su jubilación anticipada. Dado que RR.HH. ve la operatividad de esta iniciativa acá se recibieron a muchas de las personas que se acogieron al beneficio, por lo que pude escuchar sus historias y más aún ver las caras al firmar sus finiquitos y cerrar capítulos. Unos tenían pena. No sabían qué iban a hacer de sus vidas, habían entregado todo al banco no se imaginaban fuera de él. Otros sonreían y gozaban con solo pensar que sus vidas ahora comenzaban. Me dio tantas vueltas en mi mente las reacciones. Por un lado entiendo que dejar de trabajar da la oportunidad para hacer cosas que quizás no se pudo. Por otra parte, el trabajo como dije es un 33% del día, casi toda la vida, sin embargo, ninguna de las dos posturas me acomodaba.
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¿Cómo organizarme entonces si tengo solo 24 horas al día y miles de cosas que quiero hacer?
Mi mente estructurada me llevó a una planilla Excel para poder cuantificar mi día.
He acá el resultado:
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Vuelvo a formular la pregunta anterior: ¿Cómo organizarme entonces si tengo solo 24 horas al día y miles de cosas que quiero hacer?
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De partida, parece que tendré que dormir menos, 8 horas es demasiado para el escaso tiempo. Luego, veo que definitivamente se deben complementar actividades, por ejemplo, transportarse en bicicleta. Se cumplen 3 objetivos en 1: transporte, ejercicio, tiempo personal. Voy a comer más rápido, así hago solo media hora en el ítem “comida”. La casa más sucia no más, no me echo crema en el cuerpo a no ser que sea estrictamente necesario y gano otra media horita…pfff…no se puede! No me daría el cuerpo.
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Entonces…¿cuál sería una solución viable?
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Punto número uno: disfrutar el trabajo, sea como sea, estés con quien sea. Inevitablemente es un 33% de tu día, whether you like it or not. (¿así se escribe?) así que más nos vale disfrutarlo. Verle el lado positivo, darle valor a lo que hacemos dentro de lo posible y sonreír.
El otro 33% es durmiendo, por lo tanto, es importante un buen colchón, buena almohada, mejor compañía y no tener pesadillas. El transporte, aún no logro teletransportarme, por lo que la bicicleta es excelente aporte. Comida e higiene son actividades básicas. La primera se puede hacer rica y en buena compañía, así se complementa con vida social y el gozo de un buen plato. El higiene…no queda otra…no se puede andar hediondo por la vida ni vivir en una pocilga, o más bien no quiero lo uno ni lo otro.
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Y así quedan 4 horas para mi, para cada uno a elección. Y ojo, que esa elección incluye cosas menos agradables como ir al dentista, pero que aún así son de nuestra elección o al menos mía dado que prefiero invertir en un tratamiento conducto que vivir con dolor de muela. Pero de lo que elijo 100%, así dedico mis 4 horas a diferentes actividades: a mi matrimonio, a un puzzle de 4.000 piezas que tiene invadido nuestro comedor, a ver y conversar con mis amigas y primas, espero que clases de danza árabe a las cuales me estoy inscribiendo, a mi novio y familia por supuesto, a escribir (sobretodo si ha sido un día de ocio en la pega), a ver películas, a leer, a mis plantas, y miles de otras cosas.
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Me queda dando vueltas…¡¿cómo se hace todo eso con hijos?!
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Saludos y espero hayan disfrutado de sus vacaciones!
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