domingo, 18 de enero de 2009

Mis primeros 19 días de novia

.
.
.
Lo primero es contarlo, cuando dices: “Nos vamos a casar” los ojos de quien escucha se abren como sapo, la boca se abre como buscando aire y viene el grito (dependiendo de quien sea más o menos agudo): ¡Qué la raaaaaaaaaaaaaaaaaaaja!, ¡Qué buena noticia!, ¡¿¡¿Nooooooooooooo?!?!? Excelente!, y toda exclamación que se les ocurra. Ahí vienen los abrazos (con la sonrisa que tengo corcheteada) y la casi obligatoria pregunta: “¿y la roca?” (la roca: el anillo de compromiso) y empiezan las explicaciones. “No quise anillo” expongo. Algunas me miran con cara de loca y antes que se me desmayen les explico que mi hermoso novio me regaló un anillo hace meses y que no necesito más. Por otra parte encuentro injusto que la novia se lleve un regalo por el compromiso y el novio solo el gasto, así que un viaje los dos a Buenos Aires para celebrar el compromiso nos pareció una excelente alternativa. Finalmente, otra razón que revelo ahora: mis manitos de empanada no aguantan un anillo de compromiso, sería más anillo que dedo y además tendría un rollito en el anular.
.
.
.
En fin, en toda una nueva aventura se ha transformado mi nuevo status de novia. “Nos vamos a casar”, pasa a ser por momentos “nos vamos a casar y tenemos diez mil millones, quinientas noventa y ocho mil doscientas cosas que hacer”.
.
.
.
Por listar algunas:
.
Dónde casarse. Tenemos la ventaja que no nos vamos a casar por la iglesia, por lo tanto, un lugar menos que buscar. “Qué bien” - pensé - (ilusa), “ahora hay que buscar un local entonces.” Así de fácil se dice, pero CASI TODO reservado!!! Plop! La voluntad de los cercanos es maravillosa, te llenan de datos e ideas ¿fuiste a tal lugar?,¿averiguaste en este otro?, ¿te acuerdas del matrimonio de…¿viste ahí?...La respuesta es SI. Llamamos, preguntamos, averiguamos y las respuestas son tres: ya está reservado, no tiene salón para el civil o cuesta un ojo de la cara. Sin embargo, ¡Vamos que se puede! Sin lugar no nos vamos a quedar, eso está claro.
.
Lista de novios. Esa es otro ítem importante y hasta ahora totalmente desconocido para mi. Me ha tocado muchas veces amigos que me pasan el famoso código de novios, diciendo: “Por favor cuando compres en tal lugar da mi código”. A veces lo hacía, otras no. Ahora entiendo la importancia; el nivel de beneficios que se obtienen por acumular los populares puntos, es importante! Así que pobre de quien no inscriba sus compras a nuestra lista de novios!!!!, código que apenas tenga publicaré en cuanto lugar encuentre y tendrán que grabar rápidamente en sus celulares para no perderlo.
.
Banquetería. ¿Qué comida quieren?, ¿cómo quieren el cocktail?, ¿cuántos garzones por mesa?, ¿qué tragos incluye el bar abierto?, ¿dónde van a sentar a los niños?, ¿qué torta?, ¿qué luces?, ¿qué flores?, ¿Cómo será la ceremonia?…es casi interminable la lista.
.

Los invitados. 200 ese es nuestro número pase lo que pase. Van a quedar algunos afuera, es inevitable, pero de alguna manera se debe cortar, y 200 consideramos es un excelente número.
.
El vestido. Esta es lejos la parte más entretenida para mi. Cada prenda de ropa que miro desde hace 20 días la llevo a blanco pensando si me gusta el corte, la caída y cómo se me vería. Veo revistas y los quiero casi todos, porque confieso que muy modistas de moda serán algunos, pero el gusto se les quedó en cualquier parte…qué horror algunos vestidos! Pero como es tradición, este ítem es el secreto mejor guardado hasta el día mismo del si.
.
Los partes. Aún nada decidido al respecto, solo que descubrí la existencia de las participaciones, cuestión que me parece excelente para poder hacer parte del gran día a todos quienes quiero sepan de nuestra felicidad.
.
La música
.
La luna de miel
.
Las argollas
.
Y así sucesivamente…
.
.
.
Pero no todo es lista de cosas por planificar, también están las cosas cotidianas que hacen de este proceso algo maravilloso. Se ha abierto un mundo ante mis ojos que no sabía que existía. Las revistas de novios se han transformado en nuestra lectura cada noche antes de dormir. Opinamos, imaginamos, nos miramos y sonreimos.
.
En promedio estoy llorando una vez al día. Ando hipersensible, todo me conmueve, me provoca amor, ternura y emoción. Miro a través de un velo teñido de amor e ilusión el mundo, miro y todo me parece bello, ando en una nube cumpliendo un sueño que de alguna u otra manera siempre ha estado en el conciente o inconciente de casi todas las mujeres: soy la novia!!!. La novia! Cada vez que lo escribo o lo digo, sonrío. A veces camino por la calle y empiezo a sonreír solo por el hecho de recordar que soy la novia. La novia del Seba.
.
La primera semana casi no dormí. Acelerada e hiperactiva no lograba conciliar el sueño. Cuando caigo en los brazos de Morfeo, fiestas y vestidos blancos se cruzan en mis sueños y al día siguiente, el primero ojo lo abro antes que suene el despertador. Si sigo así, el día del matrimonio voy a tener unas ojeras hasta el suelo.
.
En las mañanas (solo cuando me acuerdo) hago algún tipo de ejercicio para los brazos con la ilusión de que a fin de año estén tonificados…queda mucho trabajo.
.
Nuestra planilla Excel, herencia y mezcla de otras que ordena y almacena cuanto dato vamos conociendo.
.
Creo que he engordado un par de kilos estos días. La ansiedad se apoderó de mi. Todas me dicen que no me preocupe dado que los últimos meses, lo quieras o no esa misma ansiedad te hace bajar de peso. No he pensado más en el tema, “one step at a time”
.
.
.
Algunos imaginarán por lo que estoy pasando, otros ya saben de lo que hablo. Solo me resta decirles que no me califiquen de cagada, tacaña, coñete, apretada o cualquier sinónimo estos próximos meses. Estamos en plan de ahorro full, solo sé que valdrá la pena. Estamos poniendo cada gota de amor en este evento para que disfruten con nosotros el fin de un proceso y el inicio de nuestra vida como familia.
.
.
.