Me da la impresión que la vida se puede dividir en diferentes cuentas regresivas, para diferentes propósitos, para diferentes objetivos, pero de alguna u otra forma, siempre tenemos algún “dead line” que cumplir, algún ciclo que cerrar, para que otro se abra, para que otro ciclo comience, para hacer recuentos, hacer balances de lo aprendido y de lo que queremos mejorar.
Hoy – simbólica y arbitrariamente hoy – comenzamos otra cuenta regresiva en la familia Fuenzalida García, la familia “Fuga”.