Me
cuesta creer que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que escribí.
Miento.
No
me cuesta creer.
Más
bien lo tenía claro, simplemente no me deja de sorprender, esa es la verdad. No
deja de sorprenderme lo rápido que pasa el tiempo y no deja de sorprenderme la
cantidad de cosas que pueden pasar en “tan poco tiempo” (esto lo escribo entre
comillas porque definitivamente el tiempo es relativo)
Bueno,
la cuestión es que hoy me encuentro en cama enferma, con amigdalitis, tiempo,
algo más de energía que ayer y con ganas de escribir. Me siento con ganas de
escribir, de reconectarme conmigo y ustedes. Para mi el escribir significa
estar conmigo, mi momento de pensar, mi momento de soledad y estar conmigo
misma (¿se puede decir “conmigo misma”?, creo que no), y este tiempo lo
necesitaba, creo que quizás por eso me enfermé (in)concientemente.
Estoy
cansada, muy cansada. Los últimos meses han sido intensos. La vida es intensa,
y creo que el cuerpo me pasó la cuenta. He estado viviendo cosas nuevas, nuevos
desafíos, nuevas emociones y siento que ha llegado el momento de moverme. A qué
me refiero; a que durante estos meses estuve más bien en una actitud pasiva
respecto a la vida. Haciendo cosas en la medida que sucedían y yo debía
reaccionar, no muy proactiva – como es mi esencia – y ya es hora de “ponerme
las pilas” y “llamarme al orden”.
Sin
embargo, dentro de toda la intensidad he tenido un ultra mega gran
descubrimiento: tengo los mejores amigos del mundo, y para qué decir: la mejor
familia del universo! Es increíble. Me siento demasiado afortunada, y sin
querer pecar de ególatra, me alegra que esto sea resultado de lo cosechado.
Cada día me hace más sentido el dicho que más vale tener amigos que plata en el
banco.
Estoy
cansada – como ya comenté – y un poco entrampada en ello. Siento que me está
costando salir de este cansancio, que estoy en un pequeño círculo vicioso y que
aún no logro saltar fuera de él. Por otro lado siento lo contrario, que estoy
cansada, pero que mucho de este cansancio se debe a la cantidad de energía que
ha requerido salir del círculo vicioso que mencionaba, y que el cansancio se
debe al trabajo requerido. Estoy confundida.
No
lo sé, estoy algo complicada con el tema, pero mejor ni pienso en eso y sigo
avanzando.
Notas
mentales:
Quiero
bajar de peso. Me urge. Nunca me había sentido tan mal con mi cuerpo, nunca
había estado tan incómoda, y nunca me había costado tanto retomar mi salud. No
necesito que me digan lo que debo hacer, lo tengo claro, en palabras simples es
comer menos y moverme más, pero por más simple que “suena”, pucha que me ha
costado!!!
Quiero
bailar!!! La manera en que más disfruto el ejercicio es bailando. Es imperioso
que lo retome!!! La bici también. Eso me ha costado porque me da susto ir con
Inés en la bici. Lo intenté, pero le temo mucho a los autos y me da susto
exponerme tanto con mi hija…ya veré qué hacer.
Quiero
dedicar más tiempo a las cosas que me nutren: las manualidades, leer novelas
entretenidas, tejer, estudiar tarot, pasear por la playa…
Quiero
ganar más plata. Tiempo al tiempo.
Quiero
tener más hijos! Bueno…eso es definitivamente algo que no puedo hacer sola, y
que hoy está muy fuera de mi alcance.
En
fin, al menos ya comencé por algo: escribir.
2 comentarios:
Gabri, creo que empezaste por lo más importante, hacer un "check in" contigo misma... como estoy? Como me siento? Que quiero? Que necesito? Ejercicio tan básico pero que tantas veces no hacemos, y que posibilita que las cosas se vayan -y nos vayamos- "moviendo"... y los caminos se vayan aclarando. Un beso y cuenta conmigo :)
amiga querida, un gusto leerte una vez mas, ademas que hacerte bien, nos haces bien, me haces bien...
como hablamos siempre un paso a la vez, con las pausas que vayas necesitando hacer, estar atenta a tu cuerpo, a tu cabeza, pero sobre todo a tus emociones, ha sido mas que intenso, pero como siempre lo haces, cada vez te fortaleces mas y te haces mejor personas, gracias por estar siempre, por ser mi amiga... te adoro
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