lunes, 20 de junio de 2011

A casi un año de nuestra vida acá

En 9 días más cumplimos un año viviendo acá…sigo amando mi vida en Berkeley!

Pasan tantas cosas en un año! Está lo evidente…llegamos 2 y ya casi somos casi tres, quedan tan solo 11 semanas para que llegue Inés a nuestras vidas. Es tan extraño y tan lindo a la vez. Estos últimos días he sufrido mucho de dolor de espalda. Esta niñita se viene grande y me tiene cansada. Por otro lado las hormonas y la distancia han causado un poco de pena. Ha habido días de llanto, lo admito. Extraño a mis amig@s y mi familia, sobretodo a mis hermanas en este proceso tan único que es ser mamá por primera vez. Me encantaría que estuvieran acá, que vieran cómo crece mi guata, que pudiesen sentir los miles de movimientos que mi Inés tiene a diario, que reconociera sus voces como creemos ya reconoce las nuestras. En fin. Parte del “costo” de estar acá. Por suerte existe Skype que nos acerca mucho y hace menos difícil los momentos de melancolía.



El verano nos ha recibido maravillosamente a mi y el Seba. Si bien nuestro presupuesto estival se nos fue pagando los pasajes a Chile, nos las hemos arreglado de lujo con miles de actividades por el sector y alrededores. Estamos gozando de nuestras últimas semanas juntos los dos antes que nuestra baby haga llegada al mundo. A pesar de ello, gran parte de nuestro día es en torno a Inés, es inevitable….jajajaja…es como una obsesión! Su pieza, su ropita, cuna, coche y sobretodo el gran día de llegada. Como he comentado antes, las cosas son diferentes acá en lo que médicamente respecta. He conversado con la casi veintena de mujeres chilenas que han tenido guagua acá y hemos sacado conclusiones…más vale prepararse para el parto más hippie que se puedan imaginar! Matrona? Noooo, matrona hay solo si decides tener tu hijo en casa. En el hospital está el médico de turno, enfermer@ y anestesista (si llega). El rol de matrona lo hace la pareja en el hospital, así que con el Seba estamos leyendo un libro que guía a la pareja para apoyar a la madre en el proceso de parto. Ha sido lindo descubrir este nuevo mundo con el Seba, sobretodo bajar las aprensiones y miedos, dándonos cuenta que es un proceso natural y bastante menos tétrico como a veces lo relatan…Vamos que se puede! Es rico además poder dedicarle todo este tiempo a Inés y nosotros, un verdadero privilegio.


Para quienes no han tenido el privilegio de conocerla, dejo una imagen de ella en 3D…perfecta, ¿no? jajajajaja. Aprovechando la ocasión – y aunque me de un poco de vergüenza…aunque no lo crean – les comparto una lista de productos deseados para nuestra hija. Es una lista que hicimos en Amazon y funciona muy parecido a lo que es una lista de novios. Ustedes – solo si quieren y pueden – elijen lo que le quieran regalar a Inés, lo compran vía Internet en el link que dejo más adelante, y el despacho es automático a nuestro depto en Berkeley. Se requiere solamente de tarjeta de crédito con cupo en dólares. Esta es la dirección: http://www.amazon.com/gp/registry/baby/D9D94WGRR7DS

Bueno, cambiando el tema….juro que intento pensar y hablar de otra cosa!, les cuento de un nuevo y lindo desafío que me presentó la vida. Mi hermana Amaya me contactó con una amiga periodista que tiene una página web: Mujer Actual. El tema es que fui invitada a escribir una columna acerca de mi experiencia como mamá primeriza, y acepté. Hace unos días escribí mi primer artículo y pronto debería salir el segundo. Es importante que sepan que escribo bajo un seudónimo: Rosa Rojas…por diversas razones que no vienen al caso. Si bien es un trabajo “non profit” como le llamo yo porque no es pagado, me siento feliz con la oportunidad y la nueva experiencia.


Dentro de las nuevas actividades de mi vida, me metí a un taller/curso/programa que la Universidad de Berkeley está dando por primera vez. Es una serie de reuniones que agrupan a las “esposas de Berkeley” que se entusiasmaron con la invitación y cuyo objetivo es guiarnos en esta experiencia de vivir acá. Si bien me habría sido mucho más útil asistir hace un año atrás, ha sido muy rico conocer otras personas (tanto mujeres como hombres) que han vivido o vivieron lo mismo que una: llegar en el rol de acompañante de un estudiante a una nueva ciudad. 

Hay miles de cosas que pasan de las cuales uno no tenía idea podían pasar, y que a veces no son tan fáciles. Por un lado una pierde un poco de identidad: pasas a ser “la esposa de xxxxx, que estudia xxxx”. Dejas de trabajar, dejas de tener una red social formada, estás sin tu familia (aparte de la pareja) y pasas a estar 24 horas al día libre.
Suena fantástico: por fin tiempo para hacer todas esas cosas que una siempre quiso, pero no es tan fácil como una cree; hay ciertas barreras.
Primero: el idioma. Yo (y otras) sabemos inglés, pero no es lo mismo VIVIR en inglés. Segundo: la cultura. La sociedad es diferente, las relaciones se construyen de una manera distinta, las cosas funcionan distinto, la cotidianidad es otra, toooodo es diferente. Tanto así que una de las sesiones de este taller trata de cómo conocer gringos!!!...y es diferente.
Tercer factor: la clásica disyuntiva: ahora tengo el tiempo, pero no tengo la plata. Hay miles de clases, talleres y actividades, el tema es que no hay como pagarlos y tampoco es tan fácil obtener trabajo.
Otro factor es el propio y natural de la adaptación que en algún momento mencioné. Hay “loops” emocionales intensos los cuales ignoraba y que no cesan hasta un buen tiempo después de regresar nuevamente al país de origen. Es decir, este proceso tiene para rato!!!.
Agregarle a todo lo antes mencionado están los típicos comentarios que personalmente a ratos odio “pero de qué te quejas si hay tanto por hacer”, “es cosa de salir e integrarse” (como si fuera tan fácil), “ pero cómo que estás aburrida?, si estás en una ciudad tan llena de cosas”, solo por mencionar algunos. A veces son ciertos los comentarios, pero también sucede que el ánimo a veces decae y no se tienen las energías para salir y “enfrentar el mundo”…menos sola. En fin.

Una de las cosas que me llamó mucho la atención de lo que he aprendido es que se usa mucho acá el voluntariado. El cual no solo sirve para “hacer algo” sino que abre redes y permite conocer gente. Tengo la sensación de que en Chile no es tan común el voluntariado como parte de la vida. Acá el 24% de la población es voluntario. Es más, nos entregaron una lista de habilidades que son “exportables” y guían la búsqueda de trabajo voluntario, como también un discurso tentativo para dar cuando se llama a las organizaciones en la búsqueda de trabajo voluntario. Me encantó. Investigaré más del tema quizás. Creo puede haber un lindo campo en el cual aportar…e incluso incluirlo como parte de la malla curricular en los colegios, como sucede bastante acá.

Bueno. He aprendido y en un año puedo decir que me siento mil veces más adaptada que antes y mi vida marcha bien. Extraño mi trabajo, pero por otro lado tengo tiempo para dedicarme a mi embarazo 100% , extraño a mi familia y amigos, pero en compensa tengo tiempo 100% con el Seba que nunca más tendremos, y suma, y sigue.

Al parecer es imposible tenerlo todo, pero soy feliz con lo que tengo.

A raíz de este grupo de “Spouses of Berkeley” me contacté con una chica alemana que comenzó un blog “Berkeley Wives” el cual está destinado a compartir este proceso de adaptación y se inspiró en el grupo “Stanford Wives” el cual existe hace mucho tiempo. El punto es que vamos a conversar para ver cómo puedo colaborar con el blog y facebook, y hacer surgir el grupo, dado que la Universidad lo está apoyando. Vamos a ver qué pasa.

Y como si fuera poco mi vida social ha aumentado y está muy entretenida. Siempre están los amigos chilenos que son como la familia acá, a lo cual se ha sumado las compañeras del Master del Seba que ahora que tienen tiempo (finalmente terminó el primer año!!!) hacen vida social y me incluyen en ella. Son muy simpáticas y ha sido rico conocer gente de otros países.

Bueno familia y amigos. Quería ponerme al día con mi vida estival en Berkeley. Siempre se les extraña y siempre pienso en ustedes.

Yo :)

4 comentarios:

Tati dijo...

gabri, que rico saber de tus aventuras en gringolandia.. pese a las dificultades (algunas me sonaron conocidas tras experiencia londinense!) suenas adaptada y feliz.. me alegro mucho. Y.... QUEDA POCO PARA CONOCER A INES!!!! QUE EMOCION!!!!!
Besos desde chilito :-)

Francisca Escobar dijo...

me encantó saber que 1 de cada 4 gringos hace trabajo voluntario. efectivamente en el colegio allá era obligatorio y se evaluaba un reporte semestral. concuerdo contigo, dudo que en chile sea algo tan común, pero habría que promoverlo! hay tanto o más que hacer! muchos besos!!!

Daniela dijo...

Amiga q entrete el post! Te he estado Esperando en skype pero no te veo, quiero hablar contigo. Ines esta realmente hermosa! Es una cachetoncita!!! Muchos besos! Y Feliz agno <3

Anónimo dijo...

como siempre, rico que te pongas al día y nos entretengas con tu coloquial forma de relatar la vida.
da gusto escucharte contenta!
abrazo, mamá