.
.
.
Y nuevamente salimos a cenar. Esta vez no fui yo quien eligió el lugar, sino mi pareja. Así que siguiendo su elección, llegamos a “De tapas y Copas”.
.
Dezde que rezibí dicha informazión estuve penzando y hablando con azento ezpañol todo el día…le da un toque a madre patria, tío!
.
Y bien, como siempre los primeros comensales en el lugar. Y como siempre, me vuelve a llamar la atención los horarios que vivimos, ¿Cómo es posible que todo sea tan tarde, que las jornadas de trabajo sean tan largas?!...
.
Volviendo a lo que me convoca: los primeros en llegar.
.
Lugar amplio, muy amplio, de murallas rojas engalanadas con cuadros que dejaban a la imaginación la interpretación de las figuras.
.
Es un bar restaurant, por lo cual había dos ambientes solamente separados por un escalón. El primero - que se ve al entrar - es el pub, con una barra larga y a las espaldas del cantinero un espejo rectangular con borde de mosaico, ¿será una imitación de Gaudi me pregunto ahora?…al menos no lo parecía.
Como parte de este ambiente había mesas altas y cuadradas de madera, donde uno podría incluso estar de pie. Todas con ceniceros y una pequeña decoración. El techo con muchísimas y pequeñas lámparas piramidales alineadas.
.
Al subir el escalón - que delimitaba el lugar - estaba el restaurant propiamente tal.
.
Las mismas mesas cuadradas, pero a la altura de la silla claramente. Yo no estuve del todo cómoda. La mesa tenía una base que me impedía cruzar las piernas y estar cerca de la mesa a la vez. Si me ponía de lado, para lograr la cercanía a la mesa y las piernas cruzadas, me molestaba el respaldo de la silla. Entonces, decidí no cruzarme de piernas, porque la lejanía a la mesa podía terminar en un pantalón o blusa llenas de comida.
.
Lo importante: la comida. No teníamos claro lo que íbamos a comer, pero seguro iba una tortilla de patataz en el menú, al menos de aperitivo. Y así fue. Lamento decir que he probado mejores, pero estaba rica. Tomé una copa de un ensamblaje de Santa Ema, muy rico para acompañar mi cena, que para mi fue una ensalada de camarones en papel de arroz…de li cio sa. Mi guapo acompañante optó por una avestruz en miel y merquén, también muy rico. La cantidad en ambos platos, precisa, lo que nos dio la posibilidad de compartir un postre: terrina de chocolate blanco y avellanas. Mmmm….bien, nada espectacular.
.
La atención buena, la música también. Me llegué a sentir una bailaora con alguno de los ritmos ibéricos que acompañaron la velada.
.
En fin, todo un éxito una vez más, y como que lo hubiera planificado, alcancé a ver el último y sangriento capítulo del “Señor de la Querencia”…jajajajaja.
.
Detalle importante, el lugar es todo para fumadores, no hay ningún tipo de separación, así que si usted no fuma, no vaya.
.
.
INFO:
De tapas y copas
Dardignac # 0192, Providencia
Teléfono: 777 6477
.
.
.
Y nuevamente salimos a cenar. Esta vez no fui yo quien eligió el lugar, sino mi pareja. Así que siguiendo su elección, llegamos a “De tapas y Copas”.
.
Dezde que rezibí dicha informazión estuve penzando y hablando con azento ezpañol todo el día…le da un toque a madre patria, tío!
.
Y bien, como siempre los primeros comensales en el lugar. Y como siempre, me vuelve a llamar la atención los horarios que vivimos, ¿Cómo es posible que todo sea tan tarde, que las jornadas de trabajo sean tan largas?!...
.
Volviendo a lo que me convoca: los primeros en llegar.
.
Lugar amplio, muy amplio, de murallas rojas engalanadas con cuadros que dejaban a la imaginación la interpretación de las figuras.
.
Es un bar restaurant, por lo cual había dos ambientes solamente separados por un escalón. El primero - que se ve al entrar - es el pub, con una barra larga y a las espaldas del cantinero un espejo rectangular con borde de mosaico, ¿será una imitación de Gaudi me pregunto ahora?…al menos no lo parecía.
Como parte de este ambiente había mesas altas y cuadradas de madera, donde uno podría incluso estar de pie. Todas con ceniceros y una pequeña decoración. El techo con muchísimas y pequeñas lámparas piramidales alineadas.
.
Al subir el escalón - que delimitaba el lugar - estaba el restaurant propiamente tal.
.
Las mismas mesas cuadradas, pero a la altura de la silla claramente. Yo no estuve del todo cómoda. La mesa tenía una base que me impedía cruzar las piernas y estar cerca de la mesa a la vez. Si me ponía de lado, para lograr la cercanía a la mesa y las piernas cruzadas, me molestaba el respaldo de la silla. Entonces, decidí no cruzarme de piernas, porque la lejanía a la mesa podía terminar en un pantalón o blusa llenas de comida.
.
Lo importante: la comida. No teníamos claro lo que íbamos a comer, pero seguro iba una tortilla de patataz en el menú, al menos de aperitivo. Y así fue. Lamento decir que he probado mejores, pero estaba rica. Tomé una copa de un ensamblaje de Santa Ema, muy rico para acompañar mi cena, que para mi fue una ensalada de camarones en papel de arroz…de li cio sa. Mi guapo acompañante optó por una avestruz en miel y merquén, también muy rico. La cantidad en ambos platos, precisa, lo que nos dio la posibilidad de compartir un postre: terrina de chocolate blanco y avellanas. Mmmm….bien, nada espectacular.
.
La atención buena, la música también. Me llegué a sentir una bailaora con alguno de los ritmos ibéricos que acompañaron la velada.
.
En fin, todo un éxito una vez más, y como que lo hubiera planificado, alcancé a ver el último y sangriento capítulo del “Señor de la Querencia”…jajajajaja.
.
Detalle importante, el lugar es todo para fumadores, no hay ningún tipo de separación, así que si usted no fuma, no vaya.
.
.
INFO:
De tapas y copas
Dardignac # 0192, Providencia
Teléfono: 777 6477
.
.
.
1 comentario:
Lo mejor de todo, la compañía
jejejeje
Publicar un comentario