Solo escribirlo ya es contradictorio, pero las ironías de la vida me han llevado a hacerlo por los siguientes motivos:
“No tengo ninguna gana
de estudiar en California”
Ese era mi discurso cuando llegué acá. Y adivinen, siii, estoy estudiando; un Diplomado en Recursos Humanos, y debo admitir que muy contenta. Ha sido demasiado rico “echar a andar la mente” en otro ámbito que no sea el laboral. Admito tenía mis prejuicios con volver a estudiar, pensaba que no hay demasiado más que aprender, que siempre es más de lo mismo (no puedo creer mi arrogancia, pero estoy siendo honesta), pero estaba equivocada!
Y ahora estoy feliz, a veces un poco estresada porque es mucha lectura y bastante demandante, pero se me han abierto otras ideas en mi mente y hasta, si hasta he pensado en hacer un Magíster.